Si Richard Hawley tocase en Manic Street Preachers, seguro que acababa haciendo una música parecida a la de Glasvegas. Desde el principio no cupo duda de que el cuarteto liderado por James Allan había nacido para durar. Una vez superada la resaca de un primer álbum aupado por los medios británicos, llega la prueba del algodón, el segundo álbum, esa obra con la que los artistas con despegue meteórico deben demostrar si también saben mantenerse. Glasvegas saben mantenerse. Su rock fusiona las referencias clásicas con sonoridades actuales, pero sobre todo derrocha pasión suficiente como para que empiecen a calificarla como épica. Un disco sobre los gozos y las sombras de la vida, con canciones tan poderosas como las emociones que lo inspiran, interpretadas por un grupo y un artista que están aquí para quedarse.
EUPHORIC /// HEARTBREAK \\\ está editado por Sony
- También puede interesarte: