Jamie Woon hace funk mimalista. Posee una voz portentosa, voz de cantante de soul que no tiene que pedir perdón por ser blanco. Y además, tiene las canciones. Apenas ninguno de los doce temas de su primer álbum carece de ganchos melódicos ni de imán comercial. Woon produce música pop con unos planteamientos más o menos novedosos. Es bailable, es tararareable. Tiene la sensualidad y el misterio del que carecen la gran mayoría de popstars y reyes del R&B descafeinado de ahora mismo. Si Michael Jackson hubiese sido abducido por E.T., seguramente habría grabado un disco como éste una vez lo hubiesen devuelto a la tierra.
Mirror Writing está editado por Universal
- También puede interesarte: