LAS MISERIAS DE AMY

Pocas estrellas de la música pop pueden presumir de ver sus miserias con tanta asiduidad como ella. Los videos de Amy Winehouse que pululan por internet son, en algunos casos, más populares que algunas de sus canciones. Amy ciega. Amy enfrentándose al público. Amy ciega con un Pete Doherty más ciego aún que ella. Y la última… Amy actuando en el escenario de Belgrado completamente ciega y dando un espectáculo que no es exactamente el que el público había pagado por ver. Como consecuencia de la vuelta al mundo de esas imágenes, las próximas actuaciones de la Winehouse se han cancelado. ¿En qué estaba pensando su manager cuando las firmó? Tratándose de una artista que tiene serios problemas para grabar un álbum porque entra y sale de las clínicas de rehabilitación como quien va a comprar el pan, hacerla subir a un escenario no parece lo más sensato. Siendo como es una rehab doll en toda regla (lo de rehab doll se lo cojo prestado a Green River), no parece conveniente darle cancha para que se desbarate del todo. Pero el negocio debe continuar por encima de las posibles consecuencias, y es evidente que solamente parará cuando sea imposible seguir adelante. Es decir, cuando las pruebas irrefutables de la incapacidad de la artista para ejercer como tal sean irrefutables. Si no es así, da la sensación de que irán a otra ciudad, a ver si hay suerte, a ver si la chica pasa la prueba, o a ver si se la dan con queso al respetable, a personas que posiblemente hayan hecho un notable sacrificio para comprar esa entrada y ver a una artista a la que admira . Da qué pensar y las conclusiones son tan tristes que remiten a, por ejemplo, las actuaciones de Nirvana con un Kurt Cobain que lo quería era morirse. Sólo cuando consiguió esto último descubrimos la presión a la que había estado sometido, un factor que acabó enredado en la raíz de su dolor. Hoy es Amy Winehouse la que representa ante nuestros ojos el drama de un declive que no se sabe cómo terminará, pero cuya difusión ya dura demasiado. El efecto acumulativo de esa retransmisión de miserias transforma al artista en carne de titular sensacionalista, sepultando con su imagen de calamidad andante el prestigio y el talento que le han llevado a ser quién es. A veces hay que esforzarse por recordar que Pete Doherty condensó la energía de un momento con The Libertines, porque ganan por goleada las imágenes de sus comparecencias en los juzgados y cárceles. Después del penoso espectáculo de Amy Winehouse en Belgrado, se suspende una gira que nunca debería haber comenzado. Qué pena y también qué asco.

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